10 May
10May

CUANDO NELSON MANDELA INVITÓ A COMER AL HOMBRE QUE SE ORINÓ EN SU CABEZA… Después de convertirse en presidente de Sudáfrica, Nelson Mandela contó uno de los momentos más reveladores de su vida: “Un día invité a mi escolta a almorzar en un restaurante. Mientras esperábamos la comida, vi a un hombre sentado solo, en la mesa de enfrente. Le pedí a uno de mis soldados que lo invitara a unirse a nosotros.” El hombre aceptó la invitación, se acercó con su plato… y se sentó junto a Mandela. Pero algo llamó la atención de todos: sus manos temblaban sin parar comía sin levantar la mirada y apenas podía sostener los cubiertos Cuando el almuerzo terminó, el hombre saludó en silencio y se marchó rápidamente. Uno de los soldados comentó: — “Madiba, ese hombre debe estar muy enfermo… sus manos no dejaban de temblar.” Mandela respondió con calma: — “No, no está enfermo. Ese hombre fue el alcaide de la prisión donde yo estuve.” — “Después de torturarme, cuando yo lloraba pidiendo agua, él vino… se burló de mí… y en lugar de darme agua, se orinó en mi cabeza.” El soldado quedó en silencio. Mandela continuó: — “Él no temblaba por enfermedad. Temblaba por miedo. Miedo de que ahora yo, presidente, quisiera vengarme. Pero yo no soy así.” Y concluyó con una de sus enseñanzas más grandes: “Las mentes que buscan venganza destruyen estados. Las mentes que buscan reconciliación construyen naciones. Cuando caminé hacia mi libertad, entendí que si no dejaba atrás la ira, el odio y el resentimiento… seguiría siendo un prisionero.” (Nelson Mandela)

Comentarios
* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.
ESTE SITIO FUE CONSTRUIDO USANDO