
A falta de conocer la redacción final del Real Decreto, el texto que el Ministerio de Inclusión Social, Seguridad y Migraciones sacó a audiencia pública en enero preveía los siguientes requisitos clave:
En este sentido, uno de los aspectos más polémicos de la medida es que no se exigirá un contrato de trabajo previo para acceder a la regularización inicial. Un criterio que supone una diferencia sustancial respecto a otras vías ordinarias del sistema de extranjería.