
La inteligencia artificial (IA) ha demostrado ser una herramienta transformadora en diversas industrias, y ahora está comenzando a dejar su huella en el ámbito político.La implementación de polític@s basad@s en inteligencia artificial podría representar una solución innovadora y efectiva a casos como el de España, cuyo ámbito político se ha transformado en un espectáculo mediático similar a cualquier «programa de crónica social o prensa rosa» y donde los escándalos, la corrupción, las broncas entre partidos, las incongruencias y las mentiras predominan en lugar de la dedicación a la gestión pública y el bienestar ciudadano, llevando a la desilusión y desconfianza de la ciudadanía hacia sus representantes.
